Consecuencias de los castigos y los premios a largo plazo

Hoy escuchaba la Masterclass de Carlos González y en un momento hablaba sobre los castigos y los premios, y hablaba de las consecuencias naturales, las que si son efectivas. Por ejemplo: si un niño no quiere comer, la consecuencia natural es que tendrá hambre, si un niño no quiere estudiar, la consecuencia natural es que sacará malas notas…

De eso también habla la Disciplina Positiva:

La neurociencia dice que los castigos a largo plazo no funcionan. Si que es
verdad que a corto plazo funcionan pero lo que consiguen es que los
niños tengan una baja autoestima, poca confianza en sí mismos, que sean
sumisos, que su capacidad de resolver conflictos sea completamente
nula, y se crea una distancia con los adultos y una falta de afecto real.


En cuanto a los premios, es otro técnica de modificación de la conducta, que
funcionan igual que los castigos, a corto plazo, y además lo que hacemos es que
aquella motivación interna que todo ser humano debería tener, de hacer las cosas
con gusto, porque quieres, porque te apetece, porque te realiza como persona,
elimina porque le damos un premio.
Entonces, el premio, a largo plazo, consigue que los niños tengan baja
autoestima, poca confianza en sí mismos, dependencia de la aprobación de los
demás, por lo que es peligrosa.

Las recompensas y los castigos distraen a los niños de los problemas REALES. El niño o niña se concentra más en evitar el castigo o ganar la recompensa que en aprender el valor intrínseco de la decisión apropiada o la actividad misma.

Las recompensas y los castigos desgastan nuestras RELACIONES con los niños. La relación con nuestros hijos o hijas es nuestra herramienta más importante para influenciar en su desarrollo.

Alternativas a los castigos y premios: 

  • Marcar límites y ser consecuentes. 
  • Los límites son buenos, dan seguridad a los niños. 
  • Llegar a acuerdos.
  • Confiar en tus hijos e hijas, decirles que los quieres, que valen mucho, que los valoras.
  • RECOMPENSAS:
  • Eventualmente pierden su eficacia: El niño pierde interés en “trabajar por” la recompensa, o puede querer recompensas más atractivas (más grandes, mejores).
  • Pueden traer una “conformidad” temporal, pero rara vez ayudan al niño a desarrollar un compromiso hacia una tarea o acción si no hay una ganancia.
  • Enseña a los niños a ser egocéntricos: Aprenden a pensar: “¿Qué puedo sacar yo de esto?” en lugar de hacer la actividad simplemente porque vale la pena hacerla por su propio bien o porque es de ayuda para los demás.
  • Son desalentadoras: Son condicionadas a la finalización exitosa de la tarea. Si no se tiene éxito en completarla, la retención de la recompensa se convierte en “castigo” porque, desde la perspectiva del niño, se le niega algo que le fue prometido.
  • Desgasta la motivación intrínseca: El niño no tiene la oportunidad de desarrollar un interés o el gusto por la actividad, por sus propios méritos. Se les niega a los niños la oportunidad de hacer una contribución genuina, el fundamento para sentirse responsable y capaz (pertenencia e importancia).
  • Devalúa o degrada la tarea o acción necesaria, ya que se presenta a la “recompensa” como más importante.
  • Interfieren con la autoestima: Generan dependencia de una persona externa para su aprobación antes que una evaluación a consciencia por parte del niño sobre sus propios esfuerzos.
  • Se ven diferente desde la perspectiva del niño: Nosotros creemos que los estamos ‘recompensando’ a ellos. Ellos creen: “Si tú me das lo que quiero, yo te ‘recompensaré’ con lo que tú quieres.”

En lugar de recompensas…ENFÓCATE EN SOLUCIONES JUNTO CON TU HIJO/A:
Resolved problemas juntos. Haced acuerdos y seguimiento consecuente. Usa la amabilidad y la firmeza.

Modela “que te gusta lo que tienes que hacer” vs. “hacer lo que te gusta”.
Invita a tus hijos a contribuir en la familia como parte de algo que todos hacen (ayudar a hacer la cena, planear actividades juntos, etc.)

Para acabar os dejo aquí un vídeo de Marisa Moya, una gran entrenadora y facilitadora sobre Disciplina Positiva.

Y por último, os invito a ver estos dos vídeos de Carlos González sobre los premios y los castigos:

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