Luces, colores y sombras

La pedagogía de la luz, trata la luz como elemento de la naturaleza y elemento artificial de nuestra vida cotidiana.

El echo de jugar y experimentar con la luz permite a los niños y niñas explorar un mundo mágico para ellos, lleno de ciencia, arte y creatividad.

A través de estos elementos luminosos, como la mesa de luz, la luz negra, colores, transparencias, linternas…, los pequeños expresan como son a través de situaciones que crean con los diferentes elementos que se les ofrece.

Esta pedagogía les deja volar la imaginación y entrar en su mundo interior, un mundo de paz y equilibrio, ya que su capacidad de concentración aumenta.

Su creatividad y su arte se potencian, y es una buena estrategia para la educación en todas las áreas. En la primera infancia potencia el pensamiento creativo, reflexivo y crítico. Es una herramienta de aprendizaje que estimula a crear e innovar. Cuando los pequeños tienen contacto jugando con el arte, como es el caso de la mesa de luz desde temprana edad, los beneficios son múltiples.

Una buena manera de aplicar la pedagogía de la luz es creando un ambiente de luces, colores y sombras.

Ahora os contaré como preparé este ambiente para el taller con familias y niños:

  1. Tenemos que tener una sala sin muchas distracciones, es decir con pocos elementos visuales, porque los pequeños tengan la atención en el ambiente de luz que les habremos preparado.
  2. Crear diferentes ambientes:
  • Sombras chinas: Cortinas blancas, proyector o luz que enfoque solamente ese espacio, títeres negros.
  • Mesa de luz: Bolitas de hidro gel de diferentes colores, discos de colores con aro metálico, papel de celofán de diferentes colores, platos y cubiertos de colores.
                              
  • Caja de luz negra: caja transparente con tapa, tira de leds de luz negra, pintura fluorescente, rotuladores fluorescentes, cartulinas A3 blancas.
        
        
  • Botellas sensoriales, globos y linternas.
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