Peleas entre niños y niñas. ¿Cómo actuar de manera respetuosa?

Los niños y niñas se pelean, discuten, e incluso se pegan... Pero también se reconcilian, se quieren, se adoran...

Este, es un tema que preocupa mucho a las familias y también a los maestros y maestras. Pero, preocupa porque no tenemos la información necesaria para entender porqué lo hacen y acompañar estas situaciones.
En este tipo de ocasiones es frecuente dudar, nos cuesta saber cómo actuar, qué posición tomar, como ser justos, como apaciguar, como mostrarles el camino de la paz…

Es importante saber que en las franjas de edades desde 1 año y medio hasta los 4 y medio o 5 años, los niños y niñas pegan a otros niños y niñas, incluso a sus padres/madres, o familia…

Que un niño o niña pegue a otros niños/as, e incluso los adultos que le rodean, es el más normal de mundo, y forma parte de su evolución. Habrá niños/as que tengan más tolerancia a la frustración y pegarán menos, pero, en general, los niños y niñas se frustran ante cualquier adversidad con facilidad. Están empezando a comprender que el mundo no gira alrededor de ellos o ellas, y no es fácil.

Necesitan mucha comprensión, necesitan de nuestra empatía, de nuestra calma, firmeza, y serenidad.

Los niños pegan por cualquier mínimo motivo que les cause frustración; un niño le quita un juguete a otro, se le desmonta una torre, alguien no abre una puerta, no le dan un vaso… Cualquier adversidad que se le presente puede ser motivo de pegar.

Su tolerancia a la frustración es muy bajita, a lo que añadimos que, están empezando a interiorizar que el mundo no gira alrededor de ellos, y a entender que las otras personas también tienen necesidades, al igual que ellos. Esto no es fácil de asimilar.

Además, el niño o niña no se comunica con la fluidez que le gustaría, con lo cual, a veces le resulta difícil dar nombre y canalizar un sentimiento de rabia, de tristeza, de frustración… La respuesta física más inmediata y instintiva para el niño o niña es pegar. Es algo así como “yo en contra del mundo”.

Entonces, ¿Cuál es nuestro papel como adultos?

La gran pregunta de muchas familias y docentes, es: ¿CÓMO LES HAGO ENTENDER LAS CONSECUENCIAS DE SUS ACTOS? ¿Un abrazo? ¿Pedir perdón?…

Para que lleguen a comprender que sus actos tienen consecuencias debemos:

1. Actuar con serenidad pero con firmeza; No puedes andar por las ramas, hay que ser contundente pero sin llamar ni enfadarse.

2. Mirar a los ojos cuando le hablamos: Esto te ayudará a captar su atención, conectar con el niño o niña.

3. Validar sus sentimientos: Esto es clave, “Estabas tan enojado que has pegado a la niña?”

4. Ponerte en su lugar: A veces yo también me enfado.

5. Ofrecer una solución alternativa: Pero no podemos pegar, y hacer daño a los demás, entiendo tu enojo pero y si comparte el juguete?

6. Abrazo / afecto

7. Reparar el daño causado: Resulta mucho más producido intentar reparar el daño, que pedir perdón. El niño o niña no entiende bien que es eso de “perdón” que lo soluciona todo. Así que, lo mejor es intentar reparar el daño; Por ejemplo llevar una tirita para curar la niña, lavarle con un poco de agua, ponerle un poco de hielo… Que el niño se implique en reparar el daño causado con su acción.

¿Y SI EL NIÑO/A SIEMPRE SUELE TENER UNA POSICIÓN DE INFERIORIDAD ANTE LOS CONFLICTOS?
Este es otro de los temas que preocupan mucho a las familias. Ya hemos visto cómo hacer entender las consecuencias de los actos agresivos al niño que ha hecho mal. Pero muchas familias se preocupan cuando sus hijos o hijas suele adoptar una posición de inferioridad ante el conflicto.
Como los ayudamos? El primero es no inculcar en ellos el ojo por ojo y diente por diente. “Defiéndete y si te pegan pega”. Si los enseñamos esto sólo generaremos más violencia. En estos casos tenemos que estar especialmente alerta.
Cuando los niños y niñas estén calmados podemos proponer algún juego grupal en que el niño o niña tome protagonismo o lleve la voz cantante. Es una forma de darle este papel y que se acostumbre a él en situaciones de juego.
Por supuesto, siempre debemos animarles a exteriorizar sus sentimientos, ponerle nombre y que aprendan a dialogar y negociar para que equilibren sus posiciones y no haya dominantes y sumisos.

10 consejos para gestionar la situación

Os dejo un artículo de Criar con Sentido Común, donde nos da 10 consejos para gestionar las situaciones de conflictos cuando un niño o niña pega.
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